¿Cuánto contamina el vehículo eléctrico?

Los vehículos 100% eléctricos no contaminan al circular. En el caso de los híbridos enchufables es de alrededor de 60g de CO2 por Km y en de los vehículos de autonomía extendida de cerca de 40g de CO2 por km. Puedes encontrar más información en la sección “Ventajas del vehículo eléctrico” y en “Mitos y verdades”.

¿Cuánto dinero cuesta recargar un vehículo eléctrico?

El coste de recargar el vehículo eléctrico dependerá de la tarifa contratada y de la capacidad de la batería del vehículo. Por lo general, cada kWh tiene un precio medio que oscila entre los 0,07€ de noche y los 0,15€ de día. Para calcular cuánto te costaría la recarga completa de la batería, habría que multiplicar el precio de cada kWh por la capacidad de la batería medida en kWh.

Por ejemplo, recargar completamente en horas valle un batería de gran capacidad de 64 kW (que promete una autonomía cercana a los 500 km), podría suponer un coste ligeramente mayor que 4 €. Puedes encontrar más información en la sección “Ventajas del vehículo eléctrico”.

¿Cuánto se tarda en recargar un vehículo eléctrico?

Dependerá del tipo de punto de recarga que usemos y de cuánto necesitemos recargar la batería (¿50%? ¿80%? ¿100%?) lo que nos dará más o menos kilómetros de autonomía (puedes encontrar más información en la sección “Tipos y modos de recarga”).

Pero pongamos un caso concreto en el que necesitemos recorrer 60 km diarios (la media a nivel estatal es 23km/día) y en el que conectamos el vehículo eléctrico a un enchufe doméstico (schuko, modos 1 o 2) a 3,2 kW. Considerando que la mayoría de vehículos actuales tienen un consumo menor que 14 kWh para recorrer 100 km, el resultado es que con poco más de 2 horas y media de recarga tendremos suficiente para cubrir nuestro desplazamiento diario. Si contamos con un wallbox (modo 3) el tiempo necesario sería menor aun.

¿Es más eficiente el vehículo eléctrico que el vehículo convencional?

Rotundamente sí. El vehículo eléctrico es energéticamente más eficiente que el vehículo de combustión tradicional. Puedes encontrar más información en la sección “Ventajas del vehículo eléctrico”.

¿Puede haber algún problema de suministro eléctrico?

Según estimación de Red Eléctrica de España, en la situación actual de demanda eléctrica, el sistema de generación puede asumir un parque de 6,5 millones de vehículos sin necesidad de mayor capacidad instalada (a día de hoy estamos aun lejos de los 100.000 vehículos eléctricos a nivel nacional). Además, la recarga gestionable de los vehículos durante las horas valle es una oportunidad para reducir el coste de la movilidad, incrementar la eficiencia del sistema eléctrico así como la integración de energías renovables. Puedes encontrar más información en la sección “Mitos y verdades”.

No tengo un parking comunitario ¿puedo tener un vehículo eléctrico?

Lo cierto es que utilizar un vehículo eléctrico sin contar con una plaza de garaje con su correspondiente punto de recarga vinculado puede ser muy complicado. Contar con una plaza en uno de los parkings municipales que cuente con un punto de recarga puede ser una solución. Pregúntanos si estás interesado.

¿La lluvia puede suponer algún problema?

Aunque la relación entre electricidad y agua suele generar desconfianza en muchas personas por un hipotético riesgo de electrocución, la realidad es que el riesgo apenas existe. Todos los fabricantes están obligados por ley a proteger las baterías y a dotar al vehículo con sistemas de desconexión de corriente.

Los vehículos eléctricos se ponen a prueba en túneles de lluvia con chorros de a alta presión y con lluvias a 800mm/h, simulando auténticos chaparrones. También circulan por zonas encharcadas con 40 cm de altura de agua, con los bajos del coche y las baterías sumergidas, para probar que funcionan sin problemas.

Los cables y conectores también son objeto de innumerables pruebas con agua, de modo que podemos estar totalmente tranquilos aunque el vehículo esté enchufado recargándose y esté cayendo una lluvia torrencial. Puedes encontrar más información en la sección “Mitos y verdades”.

Si estás interesado en profundizar e informarte más, puedes visitar las siguientes webs dedicadas a la difusión de la electromovilidad:

Asimismo, también te podrán interesar el contenido estos sitios web, donde distintas asociaciones y entidades promueven la electromovilidad:

El Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) en Bilbao comprende como parte de su estrategia en Medio Ambiente la consecución de los siguientes objetivos:

  • Reducción de las emisiones de CO2
  • Mejorar la calidad del aire de la ciudad
  • Reducir la contaminación acústica

Para ello existe el firme propósito de impulsar el cambio de los vehículos de combustión por eléctricos. El plan incluye las siguientes medidas y propuestas de actuación:

  1. Mantener los beneficios fiscales actuales en cuanto al Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica.
  2. Establecer incentivos al aparcamiento en zonas reguladas.
  3. Desarrollar un plan de implementación de electrolineras y promocionar la instalación de puntos de recarga en los aparcamientos municipales.
  4. Estudiar a futuro fórmulas de restricción de vehículos contaminantes.
  5. Promover la adquisición de vehículos eléctricos municipales, incluidos autobuses.
  6. Actuar sobre el parque de taxis para que a partir de 2020 todos los nuevos vehículos sean de 0 emisiones y en 2030 todo el parque tenga estas características.

Ayudas

A continuación verás las distintas subvenciones que a las que podrás optar:

A nivel municipal en Bilbao:

  • Exención del 95% en el impuesto de circulación

A nivel autonómico o nacional:

  • Plan RENOVE nacional de Vehículos 2020


    En este plan es requisito indispensable achatarrar un coche de 10 año o más, y la cuantía de la ayuda puede ascender hasta los 4.000 € para los vehículos 100% eléctricos (contempla un incentivo adicional de 500€ en caso de achatarrar un vehículo con más de 20 años).
    Adicionalmente, los concesionarios deberá ofrecer un descuento obligatorio en la factura de 1.000€ en los coches eléctricos.

  • Plan PAVEA (RENOVE vasco) de Vehículos 2020


    El renove vasco también exige el achatarramiento un coche de 10 año o más, y la cuantía de la ayuda en este caso es de 3.000 € para los vehículos 100% eléctricos.
    Para solicitudes nuevas hay pocas garantías de que se otorgue la ayuda, debido a que la dotación de la ayuda está casi agotada.

  • Plan MOVES 2020


    En este caso no es requisito obligatorio achatarrar el coche, y la ayuda para un vehículo 100% eléctrico es de 4.000€, ampliándose hasta los 5.500€ en caso de achatarrar un vehículo.
    De la misma manera que en el Plan Renove nacional, los concesionarios deberán ofrecer un descuento obligatorio en la factura de 1.000€ más IVA por la subvención del punto de carga.
    El plan también incluye una ayuda para la instalación de puntos de recarga para particulares de un 40% del coste subvencionable.

  • Programa de ayudas a inversiones en transporte y movilidad eficiente (PATIME) 2020


    Entre las líneas de ayudas que incluye este programa, una de las actuaciones subvencionables es la instalación de “Puntos de recarga de vehículo eléctrico” (línea 2.2), ofreciendo un porcentaje de ayuda del 30% del coste de la instalación.
    Otra línea que incluye este programa de ayudas son las “Instalaciones trocales en garajes colectivos” (línea 2.1), siendo la ayuda del 100% del coste subvencionable, pudiendo incluir incluso el IVA.

Nota: El plan MOVES y el plan RENOVE son incompatibles entre sí, quien se acoja a uno de ellos no podrá beneficiarse del otro.

Actualmente la comprar un vehículo eléctrico está necesariamente relacionado con disponer de un PUNTO DE RECARGA doméstico (también denominado punto de recarga vinculado) donde poder recargar la batería por la noche y comenzar cada día con la máxima autonomía posible disponible.

Si bien hay quien decide comprar el equipo de carga por su cuenta y contratar posteriormente la instalación y la legalización, lo más recomendable para la mayoría de las personas es apoyarse en un instalador electricista autorizado o en un proveedor de servicios de recarga para la adquisición del punto de carga e instalación.

Un proveedor de servicios de recarga puede ser, por ejemplo, una compañía eléctrica, que te podrá ofrecer una solución completa que incluya tanto la compra, instalación, legalización y garantía del punto de recarga como la propia factura eléctrica. Es una forma relativamente fácil de resolver el “problema”. Un instalador electricista autorizado podrá ayudarte a adquirir e instalar el punto de recarga vinculado independientemente de la compañía eléctrica con que tengas contratada la luz. Lo recomendable es preguntar y comparar ambas posibilidades.

En cualquiera de los dos casos, te vendrá bien saber un par de cuestiones relacionadas con la instalación del punto de recarga:

  1. El esquema de instalación más apropiado para acometer la obra de instalación y de la conexión a la red eléctrica (más adelante en esta sección se describen los distintos esquemas de instalación). El instalador o proveedor debe asesorarte sobre el esquema adecuado para tu caso.
  2. La legalización del punto de recarga. Este proceso es responsabilidad del instalador (no te debe preocupar más allá de exigir que se haga) e implica, entre otras tareas, principalmente la preparación de la memoria técnica de diseño (donde se indique el esquema de conexión a utilizar) y la entrega del documento oficial CIE (Certificado de Instalaciones Eléctricas) donde se certifica que la instalación ha sido ejecutada conforme a las normas del reglamento electrotécnico de baja tensión ITC-BT-52. Es certificado deberá llevar el sello de Industria, para lo que el instalador deberá presentarlo en el departamento de Industria.

¿Y cuánto cuesta?

El coste de la instalación de un punto de recarga vinculado en un garaje comunitario (que puede ser el caso más extendido) depende de las dimensiones del garaje y de la ubicación de la plaza de aparcamiento respecto a la instalación eléctrica, pero un presupuesto entre los 1.500 € y los 2.000 € puede servir como referencia para la gran mayoría de los casos, incluyendo tanto la compra del equipo de recarga (o wallbox), el cuadro eléctrico, los cables, y los servicios del instalador, IVA incluido.

En cuanto al ESQUEMA DE INSTALACIÓN más adecuado, desde el prisma de una persona que cuente con un garaje comunitario, podemos encontrar los siguientes enfoques:

Usar nuestro contador

Consistiría en hacer una derivación de nuestra instalación eléctrica individual, aprovechando el mismo contrato de suministro eléctrico de la vivienda. Esta derivación se puede hacer desde el propio contador (normalmente en la planta cero, lo que facilita la instalación, por usar menos metros de cable) o incluso desde el cuadro general de nuestra vivienda, lo que podrá suponer más metros de cable y mayor coste de instalación, pero que permite tener un control directo de la línea del circuito que alimenta el punto de recarga.

Usar el contador del garaje

En aquellos casos en que la plaza no esté en el mismo edificio en que vivimos (o porque haya cualquier razón técnica o normativa que no permita hacer la derivación desde nuestro contador) se puede hacer la derivación desde el contador eléctrico del propio garaje. En estos casos hará falta un contador secundario en la derivación para que la comunidad de propietarios del garaje nos pueda cobrar la electricidad consumida por el punto de recarga.

Usar un nuevo suministro

En este caso no habría derivaciones de contadores previamente existentes, sino la contratación de un nuevo suministro eléctrico con su propio contador principal (aunque también con sus costes fijos periódicos asociados). Este enfoque cobra sentido si la instalación sirve para varios puntos de recarga y/o para garajes muy grandes, y también se conoce como “ instalación troncal ” o preinstalación. Del contador principal de la nueva instalación se derivarían contadores secundarios para cada uno de los puntos de recarga.

En cualquiera de los casos, para instalar un punto de recarga en un garaje comunitario, es necesario (y también suficiente) informar por escrito al presidente de la comunidad o al administrador de fincas. Si, además, en aquellos garajes en que no se haya efectuado una instalación troncal, toda la comunidad tiene claro que ese nuevo punto de recarga no consume la electricidad de todos, se evitarán suspicacias y malentendidos.

Por último, los siguientes aspectos también serán de tu interés si están pensando en instalar un punto de recarga vinculado:

Potencia mínima contratada

También conocido como el “termino fijo de potencia” se trata del coste fijo de tu factura eléctrica, y se refiere a la cantidad de kilovatios (kW) que puedes consumir simultáneamente (número de electrodomésticos que puedes encender a la vez, en definitiva). Un punto de recarga normal puede consumir 3,7 kW; y una lavadora u horno tipo algo menos de 2 kW, por lo que en la mayoría de los casos la instalación del punto de recarga no suele requerir el aumento de la potencia contratada, principalmente porque el punto de recarga consume durante la noche. De todos modos, conviene tener esto en cuenta.

Tipos de Tarifas

Existe algunas tarifas con discriminación horaria en los que el precio del kWh es más barato por el consumo realizado en determinadas horas, a cambio de pagar más el resto del día. Realmente no se trata sólo de un tarifa nocturna, ya que suelen ofrecer 14 horas al día más baratas. Para un propietario de vehículo eléctrico puede resultar muy provechoso contratar la tarifa valle o supervalle que ofrece su compañía eléctrica.

Además de estas tarifas, existe una tarifa especial llamada tarifa dirigida especialmente a los conductores de vehículos eléctricos. Esta tarifa tiene tres periodos, por lo que introduce una nueva franja horaria dividiendo la noche entre horas valle y horas supervalle. Estas horas se encuentran entre la 1:00 de la madrugada y las 7:00 de la mañana. Es ideal para conductores de vehículos eléctricos ya que permite recargar el coche por la noche al precio más bajo posible. Estas tarifas pueden contratarse en muchas comercializadoras desde el servicio de atención al cliente.

Tipos de cargador

Existen diferentes modelos de cargadores en el mercado para la carga lenta vinculada en modo 3. También se denominan wallbox (o incluso base mural de recarga). Algunos llevan la manguera con el conector incorporado y otros simplemente la toma de carga o enchufe, lo que implica que deberás guardar la manguera o cable en el vehículo. Hay que recordar que no todos los vehículos eléctricos tienen el mismo conector de carga (ver “Tipos de conectores de carga”). Hoy en día existen wallboxes que disponen de un sistema de regulación automática de carga que permite cargar a la máxima potencia disponible siempre por debajo de la limite contratado.

Tienen poca autonomía

Algo que sí era cierto en los primeros coches eléctricos, hace tiempo que ha dejado de serlo. Con la evolución de la tecnología de los últimos años, ya es posible alcanzar autonomías reales de entre 250 y 350 km (sin contar con los modelos de gama alta que pueden superar los 500 km). Es verdad que este rango de alcance puede verse afectado por factores externos (clima frío/caliente y similares) pero no es menos cierto que el sector de las baterías avanza a pasos agigantados.

No se pueden hacer viajes largos

Frente a la leyenda urbana de que no se pueden hacer viajes largos con un coche eléctrico, la realidad es bien distinta. Además de la creciente autonomía que ofrecen los vehículos eléctricos en la actualidad, la red de puntos de recarga es cada vez más extensa a nivel nacional e incluso europeo. Hay marcas que afirman que en Europa es posible encontrar un punto de carga cada 120 km. Lo que sí es cierto es que, en comparación con el despliegue de gasolineras, un viaje largo con un vehículo eléctrico podrá requerir planificar el trayecto para efectuar el desplazamiento con total tranquilidad.

Origen dudoso de la electricidad

Actualmente es innegable que la generación de la electricidad que consumen los vehículos eléctricos no está libre de emisiones. Dado que la generación de la electricidad es dependiente de la proporción de renovables (el mix eléctrico), no es incorrecto llegar a decir que un vehículo eléctrico genera emisiones indirectamente, no en su utilización. Ahora bien, si consideramos que hoy por hoy alrededor del 62% de la energía eléctrica producida a nivel nacional está libre de emisiones de carbono (eólica, fotovoltaica, hidráulica, nuclear…), y que de esto resulta que la generación de 1kWh supone 321 gramos de CO2 (según datos oficiales), podemos afirmar, incluso considerando estas emisiones indirectas, que el uso de un vehículo eléctrico conlleva un consumo de energía y una emisión de CO2 de aproximadamente sólo la cuarta parte que si se tratase de un vehículo movido por gasolina. No olvidemos, además, que la proporción de renovables en el mix eléctrico es cada vez mayor, por lo que estás emisiones indirectas serán cada vez menores.

Emisiones aproximadas
100 Km gasolina 15,43 kg de CO2
100 Km eléctrico 4,59 kg de CO2*
* indirecta por mix eléctrico

La fabricación de las baterías es más contaminante que toda la vida de un gasolina

Ha habido voces que decían que la batería de un vehículo eléctrico, en su fabricación, genera más emisiones de CO2 que un modelo equivalente de gasolina en todos los kilómetros que recorrerá en su vida.

Estimaciones recientes sobre uno de los pocos estudios al respecto indican que la fabricación de la batería supone una emisión de unos 50 kg de CO2 por cada kWh. Esto quiere decir que un vehículo eléctrico tipo con una batería de 64 kWh habrá emitido 3.200 kg de CO2 en la fabricación de su batería; y en una vida de 200.000 kilómetros, otros 9.180 kg de CO2, indirectamente por la generación de la electricidad utilizada. La suma es de 12.380 kg de CO2, muy lejos de los 30.860 kg de CO2 que un vehículo equivalente de gasolina puede emitir en esa misma vida útil. Es decir, aun y todo, aunque se considere la fabricación de las baterías y la generación de la electricidad consumida, las emisiones indirectas de un vehículo eléctrico son poco más de la tercera parte que las emisiones directas de un vehículo de gasolina. Esta proporción sería incluso mucho menor si también computáramos las emisiones indirectas de un vehículo de combustión como toda la parte de extracción del petróleo, refino, transporte, el impacto del aceite, los filtros…. En cualquier caso, no tienen (directa ni indirectamente) emisiones contaminantes de partículas ni óxidos de nitrógeno, que son hoy por hoy el mayor problema en grandes ciudades.

Vida de la batería reducida

Éste ha sido uno de los caballos de batalla de los vehículos eléctricos en la actualidad reciente. La eventual necesidad de sustituir la batería a lo largo de la vida de vehículo eléctrico puede resultar proporcionalmente caro (algunas marcan fijan entre un 20% y un 30% el coste de las baterías respecto al total del coche). Es por ello que algunas marcas ofrecen garantías de hasta 7 años, u otro tipo de formulas como el alquiler de las baterías, que pueden resultar realmente interesantes. Aun y todo, se está demostrando que las nuevas baterías tienen una vida útil tan larga como la del propio vehículo, de modo que el problema del coste del reemplazo de la batería sencillamente está desapareciendo.

Colapso de las redes eléctricas

Otra de las grandes mentiras, que afortunadamente ya ha sido rebatida a nivel internacional, es la “preocupación” sobre si habrá suficiente energía eléctrica cuando el parque de vehículos sea mayoritariamente eléctrico. Asociaciones de suministradores de energía de varios países afirman que están perfectamente preparados para hacer frente a esa demanda (varios millones de vehículos eléctricos) y a esas perspectivas de futuro.

Los seguros son más caros

Hace algunos años está afirmación era cierta, pero ante la creciente popularización de los vehículos eléctricos el precio de los seguros ha ido descendiendo paulatinamente, y hoy en día los seguros para coches eléctricos, en muchos casos, son los mismos que para un coche diésel o gasolina.

No son tan veloces, potentes ni seguros

Frente a los que pueden pensar que un vehículo eléctrico no puede alcanzar una buena velocidad o que no tiene potencia, hay que decir que un vehículo eléctrico puede tener la misma velocidad que los coches de combustión (superior a los 120km/h permitidos). De hecho, en modelos equivalentes, presentan una aceleración superior y un par motor (fuerza en las ruedas) instantáneo, y no paulatino como ocurre en los modelos de gasolina o diésel. En cuanto a la seguridad, queda garantizada bajo todo tipo de condiciones, tanto en marcha como cargando, bajo la lluvia intensa, el calor del desierto o en temperaturas bajo cero, y a salvo de cualquier descarga de electricidad. Según pruebas del ADAC alemán hay menor riesgo de incendio en un vehículo eléctrico que en uno con motor de combustión.

Reducción de emisiones y sostenibilidad

Se trata del principal aporte y lo primero que hay que mencionar. La conducción del vehículo 100% eléctrico contribuye y mucho en la reducción de emisiones contaminantes a la atmosfera, y es parte activa en la mejora de la calidad del aire local. La decisión personal de dejar de consumir combustibles fósiles contaminantes contribuye innegablemente al proceso de hacer un mundo más sostenible y eficiente. Son vehículo de emisiones cero. En circulación no emiten dióxido de carbono, ni monóxido de carbono, ni óxidos de nitrógeno, ni generan nieblas toxicas.

Coste total de propiedad más bajo

Aunque aún es más caro comprar un vehículo eléctrico (en muy poco tiempo no lo será), ya hoy en día puede resultar más rentable a medio/largo plazo. La razón principal es el ahorro que genera la recarga del vehículo eléctrico respecto a llenar los depósitos de gasolina o diésel, tal y como reflejan los datos aproximados de la tabla a la derecha.

El ahorro en mantenimientos, en reparaciones, en ITVs, en matriculaciones y en impuestos son otros factores de ahorro, más que probados, a tener muy en cuenta. Existen innumerables webs que realizan cálculos comparativos sobre lo que cuesta en total y a la larga un vehículo de combustión respecto a un vehículo eléctrico (en los que es posible indicar los km anuales estimados así como los años de duración esperados y que pueden considerar, incluso, el coste de la instalación de un punto de recarga). Los resultados de estas comparaciones suelen ser reveladores.

COSTES APROXIMADOS
100 Km gasolina 8€
100 Km diesel 6€
100 Km eléctrico 1,4€

Reducción de la contaminación acústica

Aunque la UE ha decidido implementar como medida obligatoria en 2021 avisadores acústicos en los vehículos eléctricos, la circulación del vehículo eléctrico apenas emite ruido de por sí (tan solo un zumbido cuando aceleramos y la rodada del neumático sobre el asfalto), con lo que contribuye de forma considerable en la reducción de la contaminación acústica de la ciudad y sus efectos en la salud. Hay que decir que la mayoría de las personas conductoras afirman que la sensación al conducir un coche eléctrico es de gran relajación.

Fácil conducción

Los vehículos eléctricos son automáticos (sin embrague) y ofrecen una conducción muy confortable. En definitiva, hacen que la conducción sea menos estresante y mejoran el cansancio que pueden generar los tramos urbanos.

Privilegios en entornos urbanos

Aunque en Bilbao concretamente aun no se hayan implementado este tipo de medidas (donde tarde o temprano llegarán) cada vez son más las ciudades que ofrecen privilegios a los vehículos eléctricos. Desde el propio acceso a los núcleos urbanos (prohibido para vehículos de combustión o vehículos no ECO), hasta el estacionamiento gratuito en calle, utilización de carriles especiales, etc.

Olvídate de las gasolineras

La posibilidad de cargar el vehículo en casa por la noche, mientras está en el garaje, y salir cada mañana con la batería completa al 100% sin tener que preocuparte de llenar el deposito en la gasolinera (siempre y cuando las distancias lo permitan, que podrá ocurrir con la mayoría de las personas la mayoría de los días) es una sensación nueva y agradable para quién haya usado un vehículo de combustión anteriormente.

Son más eficientes

El rendimiento de un motor de combustión es de un 20%. Es decir, sólo es capaz de aprovechar una quinta parte de la energía que consume. Un motor eléctrico ofrece un rendimiento de al menos un 75%, es decir, aprovecha tres cuartas partes de la energía que consume. Desde un punto de vista de sostenibilidad y eficiencia energética la diferencia es abismal.

Quién prueba, repite

Tampoco se trata de una ventaja, pero del siguiente dato se puede deducir que debe tener muchas ventajas, porque el 99% de las personas conductoras de un vehículo eléctrico asegura que no volvería a comprarse un coche de combustión (según la primera Encuesta Nacional de Usuarios de Vehículo Eléctricos).

En el siguiente mapa podrás encontrar los puntos de recarga rápida desplegados en Bilbao:

Formulario de buzón de sugerencias y contacto con Bilbao Movilidad Electrica

Horas valle

En 2011, entró en vigor la Tarifa Super Valle con el objetivo de fomentar la recarga del vehículo eléctrico en horas nocturnas aprovechando el bajo consumo entre la 01:00h y las 07:00h.

Instalación troncal

De hecho, el artículo tercero de la Ley 19/2009, de 23 noviembre, sobre la eficiencia energética de los edificios, que añade un nuevo apartado 3 al artículo 17 de la Ley 49/1960, de 21 de julio, de Propiedad Horizontal, indica que para la instalación de un punto de recarga será suficiente una comunicación a la comunidad de propietarios del garaje, de modo que sirva para poder prever la preinstalación o instalación troncal de manera conjunta (si hubiera más interesados en disponer de algún otro punto de recarga), aunque dicha preinstalación no es obligatoria.